miércoles, 25 de noviembre de 2015

LA ALEATORIEDAD DEL SERRANITO


  • El serranito original se sirve en una viena andaluza o en un pan de mollete, y se prepara a base de filetes de carne de lomo de cerdo, una o varias lonchas de jamón serrano, rodajas de tomate y un pimiento verde frito. Los pimientos que se emplean son los de tipo italiano, largos y fáciles de freír.        (fte: wikipedia)  
 
         
Toma su nombre del mesón sevillano que frecuentaba el ex-novillero José Luis Cabeza Hernández, que durante su época en activo era conocido como José Luis del Serranito.



Y es aquí donde la canica de tu propio destino comienza a girar... 
De pronto alguien te grita a lo lejos: - ¡Hoyo muerto por tu alma! - y, como los eruditos de los juegos de después de las clases sabrán, eso quiere decir que si el que está en el hoyo con su canica (el que parte la pana en ese momento, vaya) te propone ese reto y tu lanzas (método tradicional, como chascando los dedos para impulsar la canica) tu mejor bola desde el quinto coño, y la cuelas, te quedas con su alma (que en este caso y a esas edades estaba simbolizada por una canica; ¡pero qué canica!)

Así de pronto, y entrando en gastro-faena, te ves esperando un autobús que NO quieres coger, de vuelta a una realidad que, sin entrar en comparativas ni en ilusiones de "Justino" el bigotudo del 22 D, es la que actualmente tienes. Te apetece algo de comer para disimular aquel vacío que te queda en el estomago y en la mente tras bajar de una noria de miles de luces, pero con un recorrido muy corto en cada ficha que consumes. Y, sin ganas de pensar te vas a "lo seguro": - ¡Camarero, póngame un serranito!- Y una vez te sientas y pegas el primer bocado... ¡ZAS! - ¡Joder! ¿qué cojones es esto? ¡Puagh! - Te dices. Y sin más, por más absurdo que parezca te planteas tras ese bocado de desilusión... toda tu forma de ser, tus pasos dados (y por supuesto los que no), los pasos que te quedan por dar, y las sorpresas, a cada bocado o a cada hoyo muerto que retes de nuevo a tu contrincante, que te quedan aún por descubrir. 
Tu (mi) vida está llena de "y sis". Galicia, Granada, Londres, Jaén, Alcalá; esta con la que estuve, aquella con la que duré más, esa que si que me gustaba de dentro hacía afuera, tu que copas mi mente estos días, y tu que aún no te conozco pero serás "la verdadera". - ¿Y si hubiera aguantado más allí? - ¿Y si hubiera aprobado aquellos finales? ¿Y si hubiera elegido AMOR, a la locura del momento en aquellos años? ... ¿Y si me mudo? ¿Y si me voy a tu lado o junto a ti cuando TU existas?
Se nos (me) ve seguros y "echados p'alante" ante la vida... pero en verdad pocas veces hemos lanzado la canica ante el todo o nada del reto del "hoyo muerto". Nuestra alma (sea lo cagona que sea) es nuestra y es de lo poco que casi nunca estamos dispuestos a perder. Entendiendo por alma, esta vez, al conjunto de características que engloban tu esencia, tu adn abstracto que te diferencia del resto de participantes, en esta gran partida de patio de colegio que es tu vida.

Jamás un bocado de lo que tan solo pretendía ser algo de maquillaje para engañar a mi gula hasta la hora del lunch, me trajo tantas connotaciones como el del cutre serranito del ayer en la estación de autobuses de Granada. Tal vez por que ya venía condicionado de mi reciente viaje a "Sodoma central" con todos sus cuerpos gustables copando la ciudad y bares abiertos llenos de retos imposibles de rechazar, o quizás por el dolor del reciente jeringuillazo que llevaba en la rodilla, o por el tiempo que llevo sin fo..... (vete tu a saber por qué razón). El caso es que exploté por dentro, cogí un trozo de papel y boli, si viajas ten siempre algo a manos para apuntar sensaciones dignas de ser vomitadas sin más mediante el correspondiente tecleo, y apunté la palabra clave: "serranito".... Si, si; entre comillas, por que el concepto origen y estándar del serranito no se cumplía en lo que allí me pusieron. Así que señores encargados de la cafetería de la estación de autobuses de Granada, suerte tienen ustedes de que no sea un "Pérez Reverte"; o una "Elvira Lindo" o un "David Trueba", de esos que sus palabras pican en las frentes de la sociedad diaria, como si de un piojo haciendo surf hacía en busca de su "maná" prometida se tratara. Si yo fuera uno de ellos, ya habría muchos lectores que, con tal de evitar tantas vueltas a la cabeza replanteándose sus propios paso en la vida, al primer bocado de cualquiera de vuestra oferta gastronómica sin ningún ápice de fe en lo que estás creando, se comerían la primera oferta de bollería industrial ya conocida, sin arriesgar por supuesto, que lo cómodo alimenta, y ni se les pasaría por la cabeza acercarse a vuestra barra llena de incertidumbre. ¡Que para perder almas en hoyos muertos ya habrá tiempo....!  (hasta que no lo haya y seas víctima de tu propio hoyo)

Me ha entrado hambre; tanto hoyo, bollo, y demás ambrosías. 
Hasta pronto jugadores. Nos vemos en la próxima "partida".


 

4 comentarios:

Alfredo Luque dijo...

Muy bueno, si señor. Que no nos den gato por "Serranito"

Beatriz Lizana dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Beatriz Lizana dijo...

Un serranito, un pepito, un choricito... ¡Me has dado hambre del sur! Oiga, que por el norte se come muy bien, que luego no se me diga, pero me acuerdo de estas visitas y es que me da la nostalgia.

Beatriz Lizana dijo...

Un serranito, un pepito, un choricito... ¡Me has dado hambre del sur! Oiga, que por el norte se come muy bien, que luego no se me diga, pero me acuerdo de estas visitas y es que me da la nostalgia.