miércoles, 3 de febrero de 2016

UNIDIRECCIONAL



  La respiración es un proceso vital el cual consiste en la entrada de oxígeno al cuerpo de un ser vivo y la salida de dióxido de carbono del mismo. (Definición básica. -Fte. wikipedia.org)



Respiración Pulmonar. Fte:http://metayosa.blogspot.com.es/

Tu mente empieza a revertir el proceso natural. El O2 comienza a estar de más en ti, y, como cada mañana a estas horas, necesitas de Dióxido de Carbono CO2 entrando por la puerta grande y cogiendo el bastón de mando. ¡Ya, ya se han desequilibrado las fuerzas a favor del segundo contrincante de nuevo! Comienzo a ser yo. 

Pasan las primeras horas del día, el sol comienza a tomar la cúspide de sus dominios, y notas que tus glóbulos rojos están demasiado ligeros; irritándote con tanta happiness, velocidad y despreocupación.De nuevo necesitas ese tapón artificial que haga que el pesado dióxido se asiente se crea rey absoluto del proceso. 

¿Quíen nos inculcó aquello de: - ... Inspirar --- Expirar? Se podría haber ahorrado tiempo y palabras. ¡Yo me quedo con mi inspiración; que ahí dentro se repartan hostias los gases de la contienda y gane el que tenga que ganar! (que ya habrá quien salga siempre perdiendo...)


martes, 26 de enero de 2016

TROG


Y, una vez más, Franki era uno de los que también partía la pana en aquella novedosa y chulérica máquina de arcade que había en los Fuentes, (sustituyendo a la insustituible Gauntlet).

TROG llegó arrasando desde el primer día. Nada más pasar por la cristalera de los Recreativos Fuentes te fijabas en esa explosión de color de nueva máquina de arcade para cuatro jugadores, que habían colocado en el mismo sitio (mas o menos) donde había estado siempre el enigmático e inacabable Gauntlet.


Siempre había alguien con 5 duros dispuesto a unirse a tu partida

Ese era el cavernícola cabronazo del que los "dinos" debían correr 

El caso es que han pasado "munchísimos" años de aquello... y aquella paradoja de "la vida misma" se sigue repitiendo en nuestros días a días habituales... sin tener que echar 25 pesetas cada vez que retomamos la partida, pero llevándonos los mismos mamporrasos (aún recuerdo aquel sonido seco de la porra del troglodita que dolía más a mi paga semanal que a mi conciencia).

Nuevos Spyke, Gwen, Rex, etc... se van uniendo a nuestras vidas; a nuestro continuo buscar de la puerta final de cada pantalla (no sin antes haber recogido toda esa especie de huevos de colores para completar ésta). La verdad que conforme pasabas de nivel, los Trogs (los cavernícolas) se iban volviendo más rápidos y cabrones, y tu tan solo podías usar con acierto algunas habilidades (y atajos) que la vida te había ido enseñando. Mirando siempre de reojillo la porra del que te acecha. 

Los pasos ha seguir en la tierra de "Og" cada vez se volvían más hostiles, solitarios, y rodeados de egoísmo.

Así, cuando conseguías (consigues) salir de alguna de aquellas pantallas, con la ayuda de tus allegados dinos, tan solo te quedaba sonreír, respirar y pegar algunos saltillos de alegría entre caña y caña, sin dejar de mirar por el rabillo del ojo al cavernícola que está silbando con la porra escondida en sus espaldas para darte otro mamporro sin miramientos, sin distinguir color, especie, ni circunstancias. 

¡Hasta la próxima "arcadienses"! 


Recuerda que al menos quedará algún sincero que te diga: - ¡Buen trabajo! -


sábado, 9 de enero de 2016

CADA VEZ QUE DECIMOS ADIÓS (EveryTime We Say Goodbye)



Story Cubes (para calentar los dedos y afinar el teclado)


De nuevo esa melodía que daba paso a unos segundos de desconexión del treinta y algo capítulo de una serie “sin género” concreto pero con principio impuesto y final concertado. - ¡Qué bien me haces Chet, qué bien me haces!-
 Respiro y me sumerjo de nuevo en la aburrida pirámide cristalina en la que se ha convertido mi vida en los últimos años. Sin pasadizos secretos, sin trampas, sin sorpresas; escalón, tiempo, escalón, tiempo, escalón, tiempo, …

Antes nada de esto era así. Contraviniendo la lógica, los consejos de los “maduros”, y todo lo que da gusto contradecir en el primer cuarto de siglo de tu vida, me enroscaba cual serpiente cascabelera medio muda en todo lo enroscable que se me ponía a tiro. Noches que nunca lo fueron, días de chasquidos de dedos y ya está, sábados de sal y limón y domingos de infusiones anti-confusos. Pura magia día tras día. 

Sé, todos “lo saben” que no está bien abusar de las retrospectivas... y estar tirando de "remembereos" cada dos por tres. Pero es el dulce que me ofrecen estas amargas sesiones de días sin sorpresas, de amores sin llave encerrados en un baúl lleno de sinsentidos, al que sueño cada noche con volver a ver su luz brillar de frente. 

El engranaje está ahí; las consecuencias las conozco, la improvisación es mi plato fuerte, tanto por dar, tanto por recibir, tanto por aprender, tanto por enseñar. 
Del Paleozoico al Cenozoico todo es posible... hasta que llegue la lógica extinción.


By Gerhard Boeggemann (File was sent by Gerhard Boeggemann. Gallery) [CC BY-SA 2.5 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.5)], via Wikimedia Commons


sábado, 19 de diciembre de 2015

De Caza Entre Tus Ojos



De Caza Entre Tus Ojos (Con el Arco en Tu Iris) 
 - Arcoiris - 


Y llegó el gran día. El patrón de mi pueblo, Santo Domingo de Silos. Que algunos gobernantes oportunistas lo hayan querido ensombrecer poniendo la fecha de las Elecciones Generales ese mismo día, es un hecho irrelevante. Mañana es el patrón de Alcalá La Real, y todo lo demás NO importa.    ¡Otro tanto para el famoso hacedor de milagros que patronéa nuestro pueblo, uno más en su grandioso ranking personal! 

Y es que por fin estas elecciones no son, como nos estaban acostumbrando en las últimas décadas Cara A o Cara B. Por fin ahí reproductores de música que leen discos multigonales.
¡Qué conste que no me mojo (¡NO!, no me mojo por que es el año que más trabajo me está constando ni siquiera mirar "la pecera" y leer entre burbujas la mezcla de color fugaz, que tanto esperábamos, pero que su celeridad nos ha pillado tan de sorpresa) en ninguna de las caras de esta gran diversidad; hoy, mañana ya será otro cantar! Porque votar SI voy a votar... que mucho sufrieron antaño para votar con libertad, pluralidad y con lo que creemos que es DEMOCRACIA.





Pero es que el voto tendría que tener su "modo ensalada". Como cuando vas a un fast-food y te diseñas la pizza a tu gusto:
 Sobre la base de la que se les infla la boca de llamar democracia, deberían dejarnos poner (votar por porcentajes a los distintos partidos) los ingredientes a nuestro gusto... Tomate (con los derechos sociales, sin apretar que promete), A la ensalada, no le puede faltar su aporte de Omega3 en forma de Pescado Azul (Atún, bonito, anchoas, salmón, etc..),Col lombarda o lombarda ( "pudiendo" mejorar el país en los aspectos más sociales y necesarios, por encima de todo... ya pagaremos esto como sea, pero ante todo derechos sociales), Zanahoria (rallada, en manojo, o minis) (adaptando su nombre al entendimiento y mutifunción de todos los ciudadanos necesitados de vitamina A) y, como no, unas hojas verdes de Lechuga variada y Canónigos para no olvidar la soltura y frescura que promete el verde a todos sus platos. Hay quienes le ponen algo de Salsa Rosa por encima antes de removerlo todo, pero ahí entramos ya en multitud de complementos que le podríamos añadir.
Pero, yendo al grano, y sin dejar el símil gastronómico (pasión que nunca escondo),. me alegra que mañana, para "la fiesta de nuestro patrón", haya tenido que pensar tanto en "la ensalada" que tomaría y en los ingredientes y los "aportes" que me traerán cada uno de ellos. 

    ¡Se consciente con lo que le vas a poner a tu plato; colores y sabores, que estarás comiendo de él los próximos cuatro años, con lo indigesto que puedo llegar a ser una mala elección de ingredientes!

¡Hasta mañana demócratas! ¡Nos vemos en las ensaladeras! ¡Ups, perdón. Nos vemos en las urnas!


viernes, 11 de diciembre de 2015

ORIGEN (¡Gracias!)




¡Gracias y mil veces gracias...!

Una noche más estaba teniendo una pesadilla, extrañamente encadenada aunque no tenían nada que ver con mi sueño estándar, fijo de casi todas las noches, de mi tercer viaje a "yanquilandia".
 El caso es que no sé como cojones estaba llegando de un sueño maravilloso.... Había sido un fin de semana parecido al de la boda de mi hermano... y estrechando lazos con gente que no habías visto en tu vida hasta el punto de un feeling que a sabiendas sabes que te dolerá "su final". Una vez llegando al final del sueño... y hechas las dolorosas... aunque supuesta y cortamente temporales despedidas de la "implicada en el feeling" temporal del sueño, no se como cojones acabo aparcarndo cerca de lo que en principio tenía todas las papeletas de ser un hospital, y luego.... (bueno..eso lo cuento ahora después). El caso es que aparcando llega un camión a nuestra derecha, pasó rápido, no me fijé bien, y el copiloto nos enseña su cara desfigurada y sus dientes "vampirizados" o "zombianos" (aún me lio separándolos). Yo, al contrario de acojonarme, y claramente influenciado por todas estas miles de series de televisión sobre vampiros y sus derivados que inundan vuestros routers de alta velocidad estos días, no pienso otra cosa sino que el capullo dentilón pertenecería a una de esas series..., sin pararme a pensar en si es un extra o "no le hacía falta".

Paro de mi  mini desplazamiento (vínculo entre un sueño y otro) y sin mas me meto en lo que parecía las cocinas, lavanderías, o bajos fondos de un hospital. Ya empiezo a ver cosillas raras... como gente siguiéndome, puertas cerradas, y comienzo a agobiarme un poco, pero muy muy poco.
Al conseguir subir a las plantas superiores veo que estoy en una casa de época, la distribución y las alturas, muy parecidas a esas casas de grandes familias de finales del siglo XIX, inicios del siglo XX, como por ejemplo, si eres de aquí las casas esas grandes del Llanillo o la casa "de las hilanderas" en la calle real.

Allí ya en la planta baja de esa casa, no en los sótanos ni subsuelos de donde venía, me doy cuenta del breguín donde me he metido. Efectivamente era la casa de unos Condes de no sé que... o Barones de no se cuento, que a saber como murieron, el caso es que estaban casi todas las esquinas, y "habitantes- cuidadores-vigilantes" de la casa "zombi-vampi-rizados" Yo no paraba de moverme un sitio a otro buscando una zona "no vampírica" (como la habitación de no fumadores de un restaurante, o algo así), y tras moverme por todos lados e ir viendo como conservaban todo perfectamente como si los condes y su familia aún vivieran allí, (arrugas en las colchas de las cunitas de sus hijos, sillones, como recién usados, etc... llego a una esquina abajo, como en el suelo de lo que aquí podríamos llamar "un patio cordobés" cerrado (creo que se le llama de otra manera, pero bueno) y observo unas sillas de mimbre en la parte izquierda de ese cuadrado de suelo que forma el mini patio... Esa zona no estaba zombilizada, pero yo, en vez de sentarme a intentar racional algo y pensar como evitar lo inevitable, saco mi "peonza giratoria" (en mi caso es un grito que todos hemos usado alguna vez) y grito ¡mamááááááááááááá....! y aparece por la puerta de mi habitación mi madre exclamando: - ¡Qué pasa... qué pasa! - (fase -1 de mis sueños) y ahí es donde yo caigo en la cuenta que tengo que despertarme y mirar rápidamente la hora del móvil para no llegar tarde a trabajar (fase intermedia entre el -1 y el 0, despertar, del sueño). Justo después de estos saltos atrás en los trampolines de Morfeo, veo una especie de luz que complementa mi amuleto usado cada noche para salir de esas fases. Y fin.


Rajilla de luz en mi persiana. Indicador final de que estoy despierto.


Sé, tengo el sueño muy liviano, que puedo controlar el momento de incomodidad extrema de un sueño y hacer como que me salgo de este, y salirme; (tengo el sueño muy débil), pero admito que hasta ese momento lo paso mal de cojones.

¡Hasta la próxima "morfeosianos"!

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miércoles, 25 de noviembre de 2015

LA ALEATORIEDAD DEL SERRANITO


  • El serranito original se sirve en una viena andaluza o en un pan de mollete, y se prepara a base de filetes de carne de lomo de cerdo, una o varias lonchas de jamón serrano, rodajas de tomate y un pimiento verde frito. Los pimientos que se emplean son los de tipo italiano, largos y fáciles de freír.        (fte: wikipedia)  
 
         
Toma su nombre del mesón sevillano que frecuentaba el ex-novillero José Luis Cabeza Hernández, que durante su época en activo era conocido como José Luis del Serranito.



Y es aquí donde la canica de tu propio destino comienza a girar... 
De pronto alguien te grita a lo lejos: - ¡Hoyo muerto por tu alma! - y, como los eruditos de los juegos de después de las clases sabrán, eso quiere decir que si el que está en el hoyo con su canica (el que parte la pana en ese momento, vaya) te propone ese reto y tu lanzas (método tradicional, como chascando los dedos para impulsar la canica) tu mejor bola desde el quinto coño, y la cuelas, te quedas con su alma (que en este caso y a esas edades estaba simbolizada por una canica; ¡pero qué canica!)

Así de pronto, y entrando en gastro-faena, te ves esperando un autobús que NO quieres coger, de vuelta a una realidad que, sin entrar en comparativas ni en ilusiones de "Justino" el bigotudo del 22 D, es la que actualmente tienes. Te apetece algo de comer para disimular aquel vacío que te queda en el estomago y en la mente tras bajar de una noria de miles de luces, pero con un recorrido muy corto en cada ficha que consumes. Y, sin ganas de pensar te vas a "lo seguro": - ¡Camarero, póngame un serranito!- Y una vez te sientas y pegas el primer bocado... ¡ZAS! - ¡Joder! ¿qué cojones es esto? ¡Puagh! - Te dices. Y sin más, por más absurdo que parezca te planteas tras ese bocado de desilusión... toda tu forma de ser, tus pasos dados (y por supuesto los que no), los pasos que te quedan por dar, y las sorpresas, a cada bocado o a cada hoyo muerto que retes de nuevo a tu contrincante, que te quedan aún por descubrir. 
Tu (mi) vida está llena de "y sis". Galicia, Granada, Londres, Jaén, Alcalá; esta con la que estuve, aquella con la que duré más, esa que si que me gustaba de dentro hacía afuera, tu que copas mi mente estos días, y tu que aún no te conozco pero serás "la verdadera". - ¿Y si hubiera aguantado más allí? - ¿Y si hubiera aprobado aquellos finales? ¿Y si hubiera elegido AMOR, a la locura del momento en aquellos años? ... ¿Y si me mudo? ¿Y si me voy a tu lado o junto a ti cuando TU existas?
Se nos (me) ve seguros y "echados p'alante" ante la vida... pero en verdad pocas veces hemos lanzado la canica ante el todo o nada del reto del "hoyo muerto". Nuestra alma (sea lo cagona que sea) es nuestra y es de lo poco que casi nunca estamos dispuestos a perder. Entendiendo por alma, esta vez, al conjunto de características que engloban tu esencia, tu adn abstracto que te diferencia del resto de participantes, en esta gran partida de patio de colegio que es tu vida.

Jamás un bocado de lo que tan solo pretendía ser algo de maquillaje para engañar a mi gula hasta la hora del lunch, me trajo tantas connotaciones como el del cutre serranito del ayer en la estación de autobuses de Granada. Tal vez por que ya venía condicionado de mi reciente viaje a "Sodoma central" con todos sus cuerpos gustables copando la ciudad y bares abiertos llenos de retos imposibles de rechazar, o quizás por el dolor del reciente jeringuillazo que llevaba en la rodilla, o por el tiempo que llevo sin fo..... (vete tu a saber por qué razón). El caso es que exploté por dentro, cogí un trozo de papel y boli, si viajas ten siempre algo a manos para apuntar sensaciones dignas de ser vomitadas sin más mediante el correspondiente tecleo, y apunté la palabra clave: "serranito".... Si, si; entre comillas, por que el concepto origen y estándar del serranito no se cumplía en lo que allí me pusieron. Así que señores encargados de la cafetería de la estación de autobuses de Granada, suerte tienen ustedes de que no sea un "Pérez Reverte"; o una "Elvira Lindo" o un "David Trueba", de esos que sus palabras pican en las frentes de la sociedad diaria, como si de un piojo haciendo surf hacía en busca de su "maná" prometida se tratara. Si yo fuera uno de ellos, ya habría muchos lectores que, con tal de evitar tantas vueltas a la cabeza replanteándose sus propios paso en la vida, al primer bocado de cualquiera de vuestra oferta gastronómica sin ningún ápice de fe en lo que estás creando, se comerían la primera oferta de bollería industrial ya conocida, sin arriesgar por supuesto, que lo cómodo alimenta, y ni se les pasaría por la cabeza acercarse a vuestra barra llena de incertidumbre. ¡Que para perder almas en hoyos muertos ya habrá tiempo....!  (hasta que no lo haya y seas víctima de tu propio hoyo)

Me ha entrado hambre; tanto hoyo, bollo, y demás ambrosías. 
Hasta pronto jugadores. Nos vemos en la próxima "partida".


 

viernes, 20 de noviembre de 2015

¡LLÉVAME A LA LUNA!


Se levantó bien temprano.... Aún estaban limpiando los "pecados" de la calle Fuencarral los chorros de agua de la empresa subcontratada por el ayuntamiento para esos menesteres. Mercedes no había pegado ojo en toda la noche. Cómo hacerlo con el trampolín con el que se enfrentaba a la mañana siguiente. A sus cuatro decenios no estaba ella ya para muchos saltos en piscinas vacías. Esta vez tenía la sensación de que las aguas no serían meros espejismos. Esta vez nadarían juntos para siempre (eso estuvo filmando su mente, en película de 35 milímetros, durante toda la noche en las fases más profundas y húmedas de su ensoñación)

Cómo no podía ser en otro lugar, viviendo los dos en Madrid, Luis Miguel (así le había confesado ya "azu-lado" tras varias conversaciones vía privados de Tinder que era su nombre real) propuso quedar para tomar un café tempranero en el retiro. Así, si la cosa no funcionaba, tendrían todo el día para rehacerse y seguir con sus quehaceres.

Llevaban hablando por Tinder desde hace tan solo cinco días, pero por las venas de Merce ya corría sangre "azul" desde las primeras frases, propias del mismo William Shakespeare en Romeo y Julieta, que Luis Miguel le dijo el domingo pasado por la tarde, tras los "holas qué tal", "soy nueva en esto ¿y tu?", y demás coletillas basuras llenas de sinsentidos que se dicen al inicio del ciber-cortejo.

Luis Miguel ya era un hecho en su vida, es más, era ya físico en su mente; con rasgos concretos y una forma de ser dibujada a medida del Telesketch de la imaginación de Merce; manipulado por su espíritu optimista y su aún generoso corazón.

La mañana del sábado, ella se sentó justo donde había acordado con "azu-lado", en el poyete de la baranda del estanque, enfrente de los dos hombres que se sentaban cada día con cestos de caramelos, patatillas y otras golosinas, casi al inicio de la zona del estanque de las barcas.
A Merce le sobraban explicaciones geográficas del lugar de encuentro, era como si Luis Miguel quedara con ella en la mesita de noche del salón de su casa. Ella estaba acostumbrada a pasar allí las horas muertas, leyendo y re-leyendo a su amada Anne Rice, y dejándose transportar a eternidades enfermizas llenas de amor atemporal, color rojo, y pasión sin miedo a los frenazos obligados de la sociedad, la que solo se pueden permitir los casi inmortales personajes de sus obras.



Sesenta segundos son un minuto.... sesenta minutos son una hora, sesenta alfileres desangran una vida.


Allí estaba Merce, desde las 9:45 de aquel increíblemente primaveral sábado de noviembre con su Armand (libro El Vampiro Armand) bajo el brazo. Era uno de sus preferidos, desde que vio, por supuesto en el primer pase de la película el día de su estreno, a Antonio Banderas, actor con el que ya humedecía noches desde sus años de instituto, interpretando el papel de Armand. No era que tuviera mucha relevancia su papel en esa película, pero coincidía, algo más "mediterraneo" tal vez, con la imagen de galán con clase y dominio de sus pasos que Merce se había hecho de éste tras leer sus andanzas por las "Crónicas Vampíricas" de Rice. 

Algo así llevaba su corazón deseando desde hace años. Su único novio, más o menos formal que digamos, lo tuvo hace casi 15 años ya, y fue maravilloso verlo  sudar en lo alto de su compañera de piso, cuando Merce volvió de un examen que iba a tener a primera hora de la mañana en sus clases de Audición y Lenguaje en su último año de carrera. Ese día algún gracioso decidió que ni él ni nadie iban a hacer el examen e hizo una llamada anónima de amenaza de bomba a la facultad. Así Merce, como vivía a unos diez minutos andando del recinto universitario. Decidió volverse para desayunar y seguir haciendo cosas en casa. Sabedor de que Juan, así se llamaba el hijo de puta aquel, estaría ya llegando al pueblo, tras un fin de semana maravilloso encerrados en la habitación. Tardo muchos años en poder borrar esa imagen de su ex, desnudo de espaldas frente a la cama y su compañera de piso, una de sus mejores amigas de esos años, a cuatro patas sobre su cama, en su propia cama, (es que parece que una vez que vas a cagarla, mejor hacerlo a lo grande) los dos sudando a pesar del frío que hacía en aquel cochambroso piso. 

Ni se le pasaba por la cabeza volver a confiar en una relación. Se dedicó a su carrera, a las pocas amigas (o simplemente personas que no la habían apuñalado demasiado hondo en su espalda) y a su familia, aunque esta última ya se impacientaban con Merce y su falta "de amor" tras lo de Juan. Y es que, aunque se vean, y casi se entiendan, pero las pedradas en las cuatro cavidades del corazón tan solo les duelen realmente a quienes las reciben; por mucho que te den palmaditas en la espalda y te repitan que entienden como te sientes.

Así que, tras tomar una tila alpina a las siete y media de la mañana, Merce trató de arreglarse, sin destacar demasiado, denotaría desesperación e ilusión extrema (que realmente es lo que había), y, como suele pasar en esos casos, con los truquillos "antiaging" con los que las redes sociales nos bombardean a cada minuto. 

Habían pasado ya unos minutos de la hora acordada.. y Merce no paraba de mirar el móvil, esperando un nuevo mensaje en Tinder que le dijera: "¡Ya estoy aquí!" o "¡Llego en un minuto!"
 Pero no, la inmortalidad del amor no estaban hechas para saltar de la literatura a la vida de Merce. Y de nuevo el mordisco, en vez de mezclar sus sangres y unir sus destinos para siempre, fue para acabar de envenenar sus esperanzas y ahogarlas en aquel maravilloso lago lleno de parejas remando hacía una relación llena de proyectos, lineas rectas y compromisos.

- ¡Y que todavía haya feas que crean que van a solucionar sus vidas con estas mierdas del móvil! ¡Ahí te quedas con tus fantasías de ogro de bosque, y tus cuentos de telenovela! ¡Hasta nunca FEA!- 

"¡No puede ser, no puede ser.... no puede ser!" se repetía para sí Merce con las manos tan temblorosas que ya casi ni podía sujetar el móvil. "¡Este no es Luis Miguel, no puede ser, este no es Luis Miguel!"- se gritaba para adentro. De pronto vio que la cuenta de Tinder, único medio de enlace y comunicación posible que tenía con él, había desaparecido... Merce no pudo evitar soltar un grito antes de arrancar a llorar con ahogo. Una pareja que estaban pegados a ella en la baranda del lago haciéndose "selfies" se acercó, a lo que Merce levantó la mano antes de que ellos dijeran nada... y les gritó, de forma casi ininteligible: "¡Dejadme... dejadme por favor!"

La mañana del día siguiente, domingo, en todas las cafeterías y bares de los alrededores no se hablaba de otra cosa. - "¿Habéis oído lo del Retiro, lo del lago? Lo están poniendo en todas las emisoras de radio y en las redes sociales. Se han encontrado esta mañana los policías del Cuerpo de vigilancia de parques y jardines a una mujer de unos 40 años flotando junto a las barandas del estanque principal del retiro. Estaba rodeada de libros de vampiros flotando junto a ella y se había metido una nota de papel escrita a bolígrafo en el bolsillo de velcro del chaquetón que decía:
 "¡Ya estoy con ellos Anne. Ya soy una de ellos, al fin seré inmortal. El silencioso mordisco de Armand me ha llegado esta noche¡"