sábado, 25 de febrero de 2017

THE MURDERER THAT WAS NOT (“Desduda” Entre Las Sábanas)



      Aquellos interminables turnos de guardia, y su posterior papeleo, terminaban bloqueando el cuerpo y mente de Adam Waltz. Desde su ascenso a sargento del cuerpo de bomberos de Philadelphia siempre tenía que echar una hora más de trabajo revisando los informes de sucesos diarios, programando los equipos y turnos de trabajo oportunos. Pero hoy no. Hoy dejaría el papeleo administrativo para mañana. Amy y él cumplían 5 años de casados y Adam le tenía preparada una sorpresa. Tenía reservada mesa para cenar en un restaurante nuevo junto al río.
Así que aquellos escasos diez minutos en coche, desde el Departamento de bomberos de la calle Spring hasta su piso en la 8th con Market Street, eran pura desconexión. Algo de música clásica aislándose del ajetreo del pleno centro de Philadelphia.

domingo, 15 de enero de 2017

Lucas Vs Charles Darwin (The Final Battle)



Llevábamos días hablando de aquella charca. Había sido un final de invierno muy lluvioso y no podíamos evitar quedarnos allí plantados unos segundos, en silencio, dándole tralla a la imaginación, cada vez que pasábamos por aquella esquina.¡Aquello era un auténtico biotopo local justo al lado de nuestras casas y en nuestro paso diario al insti.

- ¡Hoy lo hacemos!-  les dije a mis compañeros de fila en clase  - hoy nos subimos a penúltima, total, tenemos que recuperar este trimestre de biología en Junio, si o si! - ¡Vale, vale!- Dijo Pedri sonriendo y evitándo que le calentara la cabeza con el asunto el resto del día para convencerlo. - ¡Si os vais los dos no me voy a quedar yo aquí solo! (se refería Che, a solo del tríptico apocalíptico que formamos en penúltima fila de clase los tres)- Y, efectivamente, cual pandemia global se tratara, se hizo el vacío en clase a altura de nuestras mesas, y yo creo que eso lo notaban, más que todo, por el silencio qué regalábamos en nuestras ausencias.
Creo que hasta el profesor nos veía bajar las escaleras de aquel COU de pega, al que fuimos exiliados al entrar la ESO y reventar el aforo de nuestro instituto de siempre, pero el pobre buenazo aquel suspiraba y seguía su camino a clase como si no se percatara del percal.

Total, que allí estábamos las tres patas pa un banco, mirándo el escaparate de aquella tienda de mascotas que había enfrente de las estación de autobuses y eligiéndo al afortunado próximo ex-reo branquiado. Yo, era el que menos vergüenza tenía, de siempre, jejeje.. Y fue elegido el portavoz de la operación "Willy Comía All-Brans". - ¡Dadme el dinero!- creo que fueron unas 250 ptas. lo que nos costó el pez.
El dueño de la tienda de mascotas, se nos quedó mirando a los tres artistas, cargados de fotocopias desordenadas, saliendo de libretas (blocs) de enésima mano (propias de buscar siempre la vía rápida a nuestras ausencias en clase... ¡Vivan las fotocopias pedidas a los que van!). Creo que aquel hombre ya intuyó que el destino de aquel pez no iba a ser una lujosa pecera con coralitos que brillan en la oscuridad y forman mini-cuevas para su diversión. Nos puso aquella cosilla anaranjada con ojos demasiado inquietos, tal vez por su repentina mudanza, en una bolsa de plástico con agua y nos dío un simple "hasta luego" mientras se giraba rápido, no queriendo saber mucho más de lo que allí se pre-cocia. Me quedé con ganas de pedirle el tickets, no vaya a ser que aquel especimen no cumpliera nuestras espextativas...¡jajajajaja...!

Y, henos allí a los tres científicos exprés. Sabedores, sin tener que mediar palabra, de lo que pretendíamos hacer y con una absurda esperanza de que la realidad lógica pura y dura tuviera un pequeño desliz de entropía evolutiva. - ¿Cómo lo vamos a llamar?- Preguntó Pedri, tal vez queriendo darle algo de amor a aquel desaguisado incongruente. Tras pensar un rato y proponer varios nombres chorras, acordamos llamarlo Lucas (que estaba muy de moda esos días gracias a chillidos de Chiquito de la Calzada, Florentino Fernández y esos humoristas que petaban los canales privados). Si, ese fue el chorra-grito de despedida que le dijimos los tres a aquel pececillo naranja cuando lo soltamos entre unos junquillos, que a duras penas sobresalían del alto nivel del agua que había creado el "monzón local" aquel año.
Dada la turbidez del agua de aquella charcaza tan solo vimos al avispado pez nadar flechado hacía adelante un par de segundos, y desapareció sin más.

Y a partir de aquel momento comenzó lo mejor de toda esta liberación; cutre, barata y llena de cabos sueltos...¡jejeje!  Las conjeturas; confabulaciones, hipótesis, teorías y otros disparates que chocaban de lleno con lo que nos vendían en nuestros escasos apuntes de biología.
Ya sentados, en el Bar de Pepe (intituto instituto, no el cutre parche de las afueras al que nos mandaron) comenzaron nuestras primeras teorías sobre Lucas. Comenzó Pedri, que para mi que era al que más le pesó desperdiciar aquellos 20 duros jugando a ser dioses (fusionando evolucionismo express con creacionismo in situ. Si el pez hubiera tenido costillas.... jijijijiji) - La única manera de que sobreviva es adaptándose rapidamente a esa nueva delimitación geografica de vida, mucha más amplia que la pecerucha donde vivía y que lo que coma no esté demasiado contaminado o sucio para él. - dijo el intelectual - Yo creo que dos o tres días aguanta bien, el resto dependerá de si evoluciona o no (pobre Darwin... tanto estudiar y sacar teorías, para que en unos segundos te las tumbemos tres repetidores de COU de tres al cuarto...) - Che no decía nada... - ¡Estáis chalaos! - resopló entre murmullos un par de veces.
Esa misma tarde, ya cada uno en nuestras casitas, vimos como en un santiamén el cielo se despejó, y los nubarrones y lluvias que habían caído sobre Alcalá las últimas tres semanas, se convirtieron en minutos en un solatín propio de primavera. Creo que a los tres, lo primero que se nos pasó por la cabeza al mirar por la ventana de nuestras habitaciones, mientras hacíamos amago de aprendernos el ARN o el ADN para la recuperación de biología, fue... - ¡Vamos Lucas tu puedes... EVOLUCIONAAAA!

Jamás habíamos coincidido los tres a primera hora en clase, nuestra condición de vaguetes en demasía, jugaba con la aleatoreidad del tridente. Ese día, incluso unos minutos antes, estábamos allí sentados los tres, para sorpresa de muchos de nuestros compañeros de clase. - ¿Lo has visto, Pedri?- Le pregunté. - ¿Has visto cómo ha quedado eso?- ¡Si, si!- respondió... - Queda solo un pequeño charco en el centro, sin profundida apenas, el resto es todo fango y barro seco ya. - ¿Entonces? - Preguntó Che. Yo estaba escojonao de risa, nada más pensar las miles de formas que habría adoptado nuestro Lucas tras su repentina y obligada evolución.... ¡Jódete Darwin... que tuviste que estar años, de isla en isla, estudiándo unos pajarracos sin gracia y nosotros en dos días hemos dado alas al evolucionismo de choque!
Tal vez una especie de mini ancas en su parte infierior... -  pensaba yo - ¡Las branquias se podrían empezar a cerrar a la vez que se crearía un inicio de pulmón para trabajar con oxigeno!- dijo Pedri.... Che se reía, y con razón, de semejantes gilipolleces que estábamos soltando...
Pero allí estábamos los tres, a las 12:00, en nuestro paseo diario de un instituto a otro, plantados frente al mini charco ya; mirando sus alrededores y el propio charco, por si el milagro evolutivo había sucedido.

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Cerrando ya este recuerdo jocoso, que nos acompañará para siempre, y creyendo que en algún bosque perdido de la sierra sur hay un ser anaranjado con pies pequeños y cuerpo regordete que continua arreglando, por su propio bien el caos evolutivo que liamos en un par de días, y que seguro que algún día vendrá a vengar semejante guillotinaje al que lo sometimos. Extrapolo y no paro de pensar si no somos, en verdad, todos unos LUCA(s), que un día, unos seres superiores sacaron de nuestro hábitat y nos tiraron en medio de un "planeta improvisado" para ver como cojones (ovarios para ellas) sobrevivíamos o moríamos en dichas condiciones. 


 

¿Sobrevives, evolucionas, te adaptas, planeas tu venganza ante esos E.T(s) cabrones?....

¡Voy a cenar, antes de que algún "adaptado" se coma mi tortilla de papas!


sábado, 5 de noviembre de 2016

500 DÍAS DE VERANO (y guillotinas)





People don't realize this, but loneliness is underrated."


Pues estando el otro día en mi trabajo, unas parejas de amigos compartían opiniones sobre una película que habían visto recientemente "500 Days Of Summer" (500 Días Juntos). Ya sea por mi mega afición al séptimo arte (aún no me sé los otros seis) o por la estima ideológica y racional que les tengo a los citados "opinantes", el caso es que la duda y mi pasión se juntaron. Pregunté: - ¿Qué título habéis dicho?- 500 Días de Verano- me contestó quien sea (traduciéndome literalmente el título original en inglés, cosa que aquí se pasan por el sobaco y ponen el título que les sale de la citada curva corporal).
Sin más, me la apunté en "tareas (hobbys) pendientes para el finde" y esta tarde ha caído. 

La verdad, que es una peli original en concepto, bonita de ver (ya sabes, luz, buena fotografía, exteriores e interiores bien ejecutados, etc) y bonita de escuchar en todas sus formas (las conversaciones son buenísimas, con frases antológicas y, hablando de escuchar,... la banda sonora me ha encantado).

El tema de fondo en cuestión es el eterno debate entre encontrar el amor, creer en el amor; en su golpe fortuito, en el amor encontrado, en el transcurrir y su debido incremento, etc; o, por otro lado ser bastante más escéptico, aunque sin dar de lado a la magia y deleite del momento y de las circunstancias que el cortejo encierran (pero dejando bien claro que no es una relación y en cualquier momento se puede acabar esa magia) ¡Y ya está servido el problema! ¡Pasional vs Racional! (la batalla universal).

Yo he puesto casi todo mi empeño en las dos relaciones largas que he tenido a lo largo de mi corta vida (aún soy un chaval que desayuna globos terráqueos cada mañana), y las dos se me han quebrado, desmitificado, cansado o ensuciado, y otros adjetivos acabados en "-ado" que no me apetece escribir. Visto así, ya le veía el quebradizo hilo sobre el que se balanceaba el argumento de la película, aunque eso no quita que me haya sorprendido a cada momento, sobre todo con la volatibilidad de comportamiento del personaje principal femenino (que da nombre al título de la película). En fin ... y sin mucho más que destripar para que, quien no la ha visto (que ya he comprobado que, de los míos/as, era de los poquitos que quedaba por verla) la vea y saque sus propias conclusiones. Os dejo con un par de temazos de su guapísima banda sonora y alguna que otro póster o fotograma de la película. 
¡VIVA EL CINE!











sábado, 22 de octubre de 2016

DONDE CAEN LOS VALIENTES



De un tiempo a esta parte, viendo el número 4 queriendo pegarle una patada al 3, ya que soy de la generación de finales de los 70, y viendo a mis coetáneos pasear cabezones ya criados, babeantes y espurreadores de potitos que saben a rayos, me gusta ponerme a pensar en ingenieros, abogados, escritores con algún best-seller pepinazo en su haber, y algún miembro del equipo olímpico nacional de ping pong.


Segundos después de correrme sobre ellas me caliento la cabeza pensando, tal vez por mi educación de tradición católica, lo que estoy desperdiciando.
- ¿Que habrían sido en la vida esos, ese, espermatozoide si hubiera cumplido su cometido? ¿Hasta dónde habría dado de sí su futuro, sus metas, sus ambiciones, de haber dado en el clavo? ¿Hubieran sido más valientes, capaces, decididos y aventureros de lo que su padre ha sido? -
Esas preguntas inmediatas se me pasan por la cabeza en el mismo instante en el que contemplo en silencio donde han ido a parar mis valientes.


Soy un poco fetiche con ese tema. Desde que empecé mis relaciones sexuales he tenido el (llamalo tu) problema de no correrme nunca in situ, siempre después de; fuera y casi siempre acabando con artes manuales. Yo, la verdad no me lo he planteado nunca como un gran problema (hombre, en agosto, a 40º, los minutos de más que eche sin que la susodicha haya disfrutado hasta partirse de gusto son calorías sobrantes que quemo, sudando hasta la extenuación), pero la pareja/amante en cuestión que tuviera esos días se raya la cabeza pensando que es por no haber sabido darme el placer suficiente, y eso puede empezar a resultar un problema.


El caso es que, cuando hay confianza, me gusta que mis pequeños peguen en sitios bonitos de la mantis de turno; cara en general, boca, triángulo invertido (a ser posible con el césped visible) o el Gran Cañón del Colorado que forma la raja de su culo entre sus nalgas. ¡Ya que van a suicidarse mis soldados, que mueran disfrutando de las vistas!

Woody Allen en
Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar (1972)



Al principio, por defecto, ella suele ser reticente a la geolocalización a placer de mis corridas sin fin creacional. Es ahí donde entra el quid pro quo (yo me lo he currado a saco en los previos hasta el punto de que me has duchado a placer, y tú consientes en que te llene la piel de hidratantes altamente recomendados). Admitido este acuerdo silencioso, ya sólo queda aumentar mi sed de investigación y placer sexual al máximo, siempre con el beneplácito de la que va a ser receptora y tumba de tus abogados, ministros, ingenieros o deportistas de élite con fecha de caducidad inmediata.


ruyelcid

miércoles, 17 de agosto de 2016

¡AMOR QUE TU NO VES!



¡AMOR QUE TU NO VES!



Y, una vez más, el flirteo con los colores, a escondidas de la luna y sus celos, es lo poco que me empuja a no vender mi sonrisa; a ser yo por encima del cuadrado social, a que me aprecies desde allí y me quieras como aquí.
El color (y sus invitados al té) rellena cada duda de lo que soy, pura alma. 
El color me saca de mi envase, este al que me obligan a llamar cuerpo... el color me da permiso para saltarme las clases y aprender de la mezcla.
Sin el color sería vaivén sin sentido, lleno de frío y sometido a lunas y estrellas.
 Nuestro amor es de hace mucho, de mis primeras semanas. 
Alma y color; color y alma, sin envases, sin medidas ni rejas; ¡Hacía adelante!




viernes, 15 de julio de 2016

Ya lo dijo Erika Eleniak.... ¡SORPRESAAAAAAA!



¡Y yo que ya estaba tirando la toalla también con el 2016...!

2015 paso sin pena ni gloria, pasó. Breves atisvos de felicidad espurreada  propia de viajes; luz y descubrimientos geográficos, meetings y re-meetings de amistades de peso, de las "inmedibles". 
2016 no pintaba distinto (por más que cada año me tome las uvas, las doce, pida mi deseo de año nuevo, que casi siempre conlleva algo de autorrealización y algo carnal, y me convenza en silencio de mejoras inmediatas) y así estaba siendo más o menos. Sin ánimo de parecer pesimista, ni mucho menos; que yo soy de los que da gracias a "Jacob" cada día, hasta por el fresquito que entra por la ventana cuando te despiertas temprano. Pero es que desde que hace unos años me estaba viendo, como el ratoncillo enjaulado haciendo sus primeros kilómetros en la hijoputesca (pero puede que precisa) ruleta vertical que le ponen en la jaula. No hijo no.

En fin... que estaba ya de nuevo a lo "gran kahuna", con la tabla de surf esperando "la gran ola" a la altura del puente "romano" del bacotón. Ola que sabía que era muy poco probable que apareciera. No creo, por ahora, en el destino por que sí; de sopetón y gratuito. Creo en que cada uno está donde sus pasos, errados o acertados, lo han ido poniendo. El maná no caerá del cielo sin más, a no ser que nos subamos a un quinto piso, mezclemos leche y miel y la vayamos arrojando nosotros por las cuatro esquinas. Efectivamente la ola no estaba llegando.

Pero este año no "he cogido la tabla de surf" en balde. Este año las lunas inquietas han agitado la marea y las pequeñas olas han ido confluyendo en una más grande. 

Hace años, que escribo, empecé con chorradacas para mi mismo; chorradacas de inicios de blogs para mis "parroquianos" y por colectivismo/coleguismo acabamos creando un blog de relatos cortos surgido, como no, de la barra de un bar y los "maestros" que allí confluyen.

Total que a mi me gustó esto del tecleo contando historias; me fui enamorando del mundillo del relateo. Y, aquí estoy en este mes de julio del 2016, cuando, sin más, salgo de una dura mañana de trabajo, enciendo "er internet der móvil" y leo en varias notificaciones que he ganado el concurso de relato corto de la UNED (JAÉN) ... ¡Toma yaaaaaaaaa...! (casi me caí de la tabla de surf de la alegría). Autosatisfacción, inmensa alegría, y muchísimas ganas de seguir escribiendo para compartir, siempre para compartir y disfrutar con los que disfrutan leyendo las cosas que compartes, y disfrutar tambien con los que no, que también está el aprendizaje. 

Pues eso, que estoy esta mañana tecleando junto al fresquito que entra por mi ventana, "celebrando" que hacen exactamente "n" años que nací y celebrando lo bonito que es escribir, contar historias, "relatear". 

¡Por muchos años más de letras que forman palabras que se hilan en relatos!

¡Gracias a todos los que se alegran de mis alegrías! y a seguir "SURFE-ANDO"!!!!!

"... y hay que quemar el cielo si es preciso por vivir..." (Silvio Rodriguez)





¿Y mi tarta?

Erika Eleniak Saliendo de la tarta de cumpleaños. Película "Alerta Máxima"





























miércoles, 11 de mayo de 2016

Avanzando...




      Era el día. Ya no podía esperar más. El viento, sol y agua estaban a su favor.
 Vincent izó la vela de su improvisada barcaza y se dejó llevar hacía ninguna parte, pero avanzando... 
Llevaba días trabajando en el proyecto, caña gruesa;  troncos poco desgastados, cuerdas ya usadas pero muy resistente, según los entendidos, alimentos pequeños, por los problemas de espacio, pero cargados de proteínas, y agua potable. ¡Estaba decidido! Llevaban mucho tiempo hablándole de aquel lugar y estaba dispuesto a llegar hasta él aunque le costara la última gota de sangre. Por esperanza no había problema; su signo era cancer, lo cual le otorgaba una carga extra de optimismo y colores claros ante la vida. Abrió el mapa que había trazado en un folio en blanco arrugado y memorizó lo que había en él. Aquella palabra que lo guiaría para siempre.