viernes, 15 de julio de 2016

Ya lo dijo Erika Eleniak.... ¡SORPRESAAAAAAA!



¡Y yo que ya estaba tirando la toalla también con el 2016...!

2015 paso sin pena ni gloria, pasó. Breves atisvos de felicidad espurreada  propia de viajes; luz y descubrimientos geográficos, meetings y re-meetings de amistades de peso, de las "inmedibles". 
2016 no pintaba distinto (por más que cada año me tome las uvas, las doce, pida mi deseo de año nuevo, que casi siempre conlleva algo de autorrealización y algo carnal, y me convenza en silencio de mejoras inmediatas) y así estaba siendo más o menos. Sin ánimo de parecer pesimista, ni mucho menos; que yo soy de los que da gracias a "Jacob" cada día, hasta por el fresquito que entra por la ventana cuando te despiertas temprano. Pero es que desde que hace unos años me estaba viendo, como el ratoncillo enjaulado haciendo sus primeros kilómetros en la hijoputesca (pero puede que precisa) ruleta vertical que le ponen en la jaula. No hijo no.

En fin... que estaba ya de nuevo a lo "gran kahuna", con la tabla de surf esperando "la gran ola" a la altura del puente "romano" del bacotón. Ola que sabía que era muy poco probable que apareciera. No creo, por ahora, en el destino por que sí; de sopetón y gratuito. Creo en que cada uno está donde sus pasos, errados o acertados, lo han ido poniendo. El maná no caerá del cielo sin más, a no ser que nos subamos a un quinto piso, mezclemos leche y miel y la vayamos arrojando nosotros por las cuatro esquinas. Efectivamente la ola no estaba llegando.

Pero este año no "he cogido la tabla de surf" en balde. Este año las lunas inquietas han agitado la marea y las pequeñas olas han ido confluyendo en una más grande. 

Hace años, que escribo, empecé con chorradacas para mi mismo; chorradacas de inicios de blogs para mis "parroquianos" y por colectivismo/coleguismo acabamos creando un blog de relatos cortos surgido, como no, de la barra de un bar y los "maestros" que allí confluyen.

Total que a mi me gustó esto del tecleo contando historias; me fui enamorando del mundillo del relateo. Y, aquí estoy en este mes de julio del 2016, cuando, sin más, salgo de una dura mañana de trabajo, enciendo "er internet der móvil" y leo en varias notificaciones que he ganado el concurso de relato corto de la UNED (JAÉN) ... ¡Toma yaaaaaaaaa...! (casi me caí de la tabla de surf de la alegría). Autosatisfacción, inmensa alegría, y muchísimas ganas de seguir escribiendo para compartir, siempre para compartir y disfrutar con los que disfrutan leyendo las cosas que compartes, y disfrutar tambien con los que no, que también está el aprendizaje. 

Pues eso, que estoy esta mañana tecleando junto al fresquito que entra por mi ventana, "celebrando" que hacen exactamente "n" años que nací y celebrando lo bonito que es escribir, contar historias, "relatear". 

¡Por muchos años más de letras que forman palabras que se hilan en relatos!

¡Gracias a todos los que se alegran de mis alegrías! y a seguir "SURFE-ANDO"!!!!!

"... y hay que quemar el cielo si es preciso por vivir..." (Silvio Rodriguez)





¿Y mi tarta?

Erika Eleniak Saliendo de la tarta de cumpleaños. Película "Alerta Máxima"





























miércoles, 11 de mayo de 2016

Avanzando...




      Era el día. Ya no podía esperar más. El viento, sol y agua estaban a su favor.
 Vincent izó la vela de su improvisada barcaza y se dejó llevar hacía ninguna parte, pero avanzando... 
Llevaba días trabajando en el proyecto, caña gruesa;  troncos poco desgastados, cuerdas ya usadas pero muy resistente, según los entendidos, alimentos pequeños, por los problemas de espacio, pero cargados de proteínas, y agua potable. ¡Estaba decidido! Llevaban mucho tiempo hablándole de aquel lugar y estaba dispuesto a llegar hasta él aunque le costara la última gota de sangre. Por esperanza no había problema; su signo era cancer, lo cual le otorgaba una carga extra de optimismo y colores claros ante la vida. Abrió el mapa que había trazado en un folio en blanco arrugado y memorizó lo que había en él. Aquella palabra que lo guiaría para siempre.




domingo, 24 de abril de 2016

Desde Este Lado. H


H

"Banderas de Nuestros Padres". Enlace a la ficha de la película.

Y así, viendo como el pasado se aleja cuesta arriba y el futuro se presenta de frente con la luz frontal de la incierta realidad inmediata, H observa aquella puerta fijamente, deseando que alguien lea el cartel opuesto a tirar y la empuje. Él estará al otro lado, esperando algo más que un saludo; una raíz común, un hilo conductor que alargue ese vino. H esperará. 

Una noche más, comenzó a llover.Y de nuevo, ni aquellas luces se entrecruzaron saludando y despidiendo historias de otros, ni aquella puerta que, sin frase mágica, abría la cueva de Ali Baba y los cuarenta ladrones, repleta de tesoros en forma de historia y bondad vecinal, se abrió para encontrarte. 

Como aquel soldado romano que clavó la lanza final en el costado de Jesucristo, en nuestro templete de la esperanza sonó uno de los temas que, paradojicamente antes, a mediados finales de los ochenta, estaba entre sus canciones preferidas, y que ahora tan solo le podrían evocar la inmediatez de lo ocurrido. Le evocó a un adiós sin retorno. Pero H es mucho más que un cristal lleno de vislumbres, H es de los que andan. H es de los que estrujan cada metro cuadrado de su vida, pensando en algo más, maquinando posibilidades, y compartiéndolas.
                                                                                                                            ¡Va por ti H!
¡Por muchas puertas abiertas más. Seguimos!

domingo, 17 de abril de 2016

Lluvia En Silencio



Lluvia en Silencio
¿Es sucio el sexo? Sólo cuando se hace bien” (Woody Allen).
 

No sé si serían aquellos mismos impulsos que una noche de caminos perdidos nos llevaron a medir nuestros labios; el meditarreanismo, a veces disimulado, que exhalamos a borbotones, propio de nuestra naturaleza geográfica, o el morbo puro y duro que nos da jugar con fuego, el caso es que dijiste que SI.

------

Habían pasado ya meses, muchos, desde que concluyó nuestro oscuro affaire. Si, digo oscuro por la forma en que manejamos aquel tema. Noches, tardes, alrededores, miradas, esquinas vacías, cuartos de baño multiusos, coches sin animo de lucro, etc. El caso es que allí estaba aquella manzana, ya casi prohibida, con su verano, salteado y bien comentado (es lo que tiene vivir en un pueblo fronterizo, que las noticias y el boca a boca te ensalzan o te destruyen en cosa de segundos), de nuevo conectada a Facebook, me lo chivaba la lucecita verde encendida del chat interno, y entré con palabras bien adoctrinadas, serpenteando pero dejando ver la cabeza del asunto a cada renglón:


- ¿Cuánto tiempo? !Seguro que eres ya rubia, con los ojos azules y con un pie en el altar! - Le solté sin más.

Preguntas muy típicas esperando respuestas que muestren el color del semáforo. Estaba en ámbar, deduje. Hoy en día, estos inicios de conversaciones, buscando fines lúdico-carnales, están ya preparados de antemano, y reconducidos por algún vistazo previo a cualquiera de las redes sociales por las que los implicados se suelan mover, (¡cuanta adrenalina, incertidumbre y riesgo, propios del cortejo se han perdido con estas modernuras!). - Veo que has estado chapoteando en piscinas con nuevos cromos para tu álbum, ¿no?- Yo ahí ya quería que supiera que era absurdo alargar mucho la conversación, que ya me habían puesto al día de todo a mi vuelta del verano laboral. Somos pueblo, repito, llevamos todos un mini lavadero público en nuestro interior, de esos antiguos de piedra, donde las del lugar estaban deseando llegar para soltar ponzoña a ajenos, con jabones hechos de envidia y gusto, jabones que siempre cumplían lo contrario a su cometido.


- Me han hablado muy bien de un restaurante en Priego de Córdoba y estoy deseando ir. Un pequeño homenaje me merezco que he estado estos meses atrás trabajando a saco, y ya sabes que Priego es mi debilidad. ¡Venteeee! Y así nos ponemos al día de todos estos meses atrás. ¡Vente mujer, nos hinchamos de comer y nos volvemos! -


¡Plom! Así de golpe, el tejazo, que dicen por aquí (cuando estás en modo “ataque frontal”), estaba ya tirado, las redes, totalmente visibles, estaban lanzadas.


- ¡Bufff tío, me encantaría, pero estoy tiesa, ya sabes, hasta el finde no tengo pelas y además mañana tengo que hacer un montón de cosas! - Por las pelas no hay problema, te digo que quiero pegarme un pequeño homenaje, que me lo he ganado currando a saco este verano. ¡Venga, que te recojo en una hora! - ¡Joder, mira que eres, al final siempre me lías, jajaja! - contestó ella, sabiendo yo que ahí ya había dado su confirmación. - En una hora ahí abajo donde siempre, apago ya esto que voy a ducharme ¡Ciao! -

Tras una cerveza previa en un bareto céntrico, y cerciorarme yo vía Internet y preguntando a familiares del lugar, confirmé que el restaurante en cuestión estaba abierto y estaba a pocos metros del bar en cuestión donde había echado la previa.



- En serio Sofía, no mires precios, traigo dinero de sobra para que nos comamos media carta si hace falta. ¡jejeje! -

 Ella también saco una sonrisilla inocente pero sabedora ya de que la noche estaría llena de “cajitas sorpresa” (de esas que nunca nos ha dado miedo abrir, todo lo contrario, nos encantaban).

Empezando ya el plato principal, ella preguntó por el baño y se fue a él. A los pocos segundos, y calentado ya por los cruces de miradillas, risas flojas y el Ribera del Duero tan rico que nos habían puesto, tiré yo también para el baño. La esperé en el recibidor que divide ambos sexos en los baños, y cuando salió sonrió, le cogí la cintura, y sin más nos besamos con pasión allí mismo, por dentro agradeciendo que hubiera llegado ya ese momento que, desde que se habló por chat de ir a un restaurante a Priego de Córdoba, ambos sabíamos que llegaría. - ¡Anda que como haya cámaras!- le dije; ambos nos echamos a reír y volvimos a la mesa.

Aún era pronto cuando acabamos de cenar, y le dije de echar una cerveza en un pub de al lado y así me siguiera contando, y así fue. Explicándome de dónde era el chaval con el que había estado ese verano, que si vaya pedazo polla que tenía, ahí ya, en la soltura sin censuras de sus palabras, iban apareciendo los efectos del Dios Baco en nuestra noche. Me pedí un Red Bull, y tras pegarnos varios mordiscos al besarnos, jugar con sus orejas, con bocados casi inexistentes y recordarle de nuevo que tiene los labios pequeños, aunque me encantaban así, cogimos el coche y condujimos de vuelta. Hablamos poco, sonaba Vetusta Morla de fondo, pero las manos cogidas en la conducción, jugando a entrelazar los dedos, denotaban que iba a ser una noche donde el frío brillaría por su ausencia (¡jejejejeje!). Nos desviamos casi entrando ya a Alcalá pero Sofía no dijo nada, ya sabía de sobra donde íbamos. Una vez allí en mi casa de campo en una aldea de los alrededores, sin más, bajamos corriendo a nuestra habitación a meternos bajo las mantas de aquella enorme cama de corte antiguo. Tapados con mil mantas y sábanas por encima de nuestras cabezas, y entrecruzando piernas y brazos para disimular el enorme frío que hacía en aquellas húmedas habitaciones con la alameda y el río justo al lado, el deseo no tardó en abrir sus puertas de par en par. Ya con las manos con plena libertad de movimientos y el ritual de besos calenticos y sin prisa casi completo, comenzamos a masturbarnos el uno al otro hasta multiplicar por mil la temperatura de nuestros cuerpos. Me encantaba oír sus primeros gemidos y como se agarraba fuerte a las sábanas mientras me lengua bailaba entre la montaña rusa de su entrepierna. ¡No... no... tío no.. que sabes que lo pongo todo perdido! - me gritaba ella entre sollozos de placer - ¡No tío para...para...! - Nada Sofía, sabes que me encanta eso, hoy quiero que me empapes a mi también. Y se corrió en mi cara a caños, como aquella primera vez que pardillo de mi, y mira que había bailado entre alcobas ya durante años, comenzó a correrse a chorros en el asiento de mi coche, ante mi asombro y su cara de vergüenza. Aquella fue la primera vez que veía a alguien correrse de esa manera y aluciné. Tras esa vez, estuve leyendo sobre el tema e informándome “squirting” se llama o le dicen a eso y me encantaba cuando le pasaba... ¡bufff que morbazo, era la satisfacción, el culmen de un trabajo bien hecho!


                   
Marea de placer. http://www.ladybud.com



Estaba ya apunto de llegar la marea de placer en forma de eyaculación femenina, tenía aprendido el momento por la intensidad de sus gemidos y sus gritos de ¡Para... paraaaaaa! Y me dio tiempo a pegarle un puñado a una toalla grande de verano que había en la cama de al lado, no quería que los próximos que bajaran a aquella habitación, vieran en las sabanas como se había derretido allí el iceberg que hundió el Titanic. Seguí con mi lengua llamando a todas las puertas de su vagina, cuando ella ya se dejó llevar por el éxtasis sin miramientos y noté como sus chorreones de placer inundaban toda mi cara a la vez que Sofía gritaba -¡hijo puta... hijo puta!- Yo me descojonaba de risa por dentro. Mi polla iba a reventar del placer que al que me transportaba aquella situación, y aún quedaba gran parte del juego de aquella noche. Tras lamer, chupar, tocar, hundir sus dedos en mi, y llevar mi palote al modo “fiesta on” en su máxima expresión, se subió en mi y comenzamos a follar. Me encantaba cuando se reclinaba hacía atrás disfrutando los dos al máximo del roce de sus paredes en mí y viceversa... ¡Dios, cómo me gustaba (y me gusta, claro) esa postura! Así un buen rato. Luego yo encima, esos cabeceros de cama antiguos de hierro forjado, son una maravilla para la sujeción y el empuje. El festín sin nada de rombos, ni censuras, concluyó con todo lo que llevaba yo cocinando por dentro recorriendo su piel, sus pechos, su cara, etc. Y todo el ritual de limpieza e higiene típicos tras un paseo por las nubes sin limitación alguna. - ¡Quedémonos ya a dormir aquí! - le dije a eso de las seis y algo de la madrugada. - No tío llevame a mi casa no vaya que llegue alguien y me la líen gorda al ver que no estoy allí – Me dijo.

De nuevo Vetusta Morla de vuelta. Aquellos ocho kilómetros fueron de pleno relax, nadie habló, nuestras manos entrelazadas eran las únicas palabras que necesitábamos. Sabíamos que había sido un viaje de ida y vuelta con fecha de caducidad y estábamos casi seguro que nunca más pasaría ese tren por nosotros, pues ya actuábamos en distintos teatros, con personajes y escenas muy ajenas a nuestro pasado. - ¡Adiós! - me dijo sin mirar hacía atrás en la entrada de su portal. Ni respondí. En aquella noche ya nos lo habíamos dicho todo.

domingo, 27 de marzo de 2016

Un Día Más (no es un día menos)


Tocaba sábado de relax total, a mi aire, con mis minutos y mis horas de cosecha propia. Tocaba sol urbanita, tocaba GRANADA.
Tras mirar en varias webs clásicas de carteleras de cine “cómo estaba el patio” no encontré, en principio, ningún título que me apasionara. Tiré hasta la zona de Puerta Real (Carrera de la Virgen) 


Detalle de la Fuente de las Batallas (Puerta Real)

para ver títulos y horarios en el aún almado Cine Madrigal, y reconozco que me he quedado con muchas ganas de ver Louder Than Bombs (El Amor es Más Fuerte Que Las Bombas), pero la ponían a las once de la noche y a esas horas tenía que estar en Alcalá La Real (es lo que tiene tener el coche en el purgatorio).
Me subí al barrio granaino por excelencia para desconectar y transportarme a un ayer centenario; a un ayer lleno de imprescindibles restos de cultura no arrasada por el injusto progreso de la historia y sus civilizaciones, El ALBAYZIN.

Desconectar en el Albayzin. Vas pasando por calles (cuestas la mayoría), donde el esperado sol de primavera juega al pilla-pilla entre las ramas que sobresalen de los numerosos cármenes que pueblan este legendario barrio.

IMG_20160326_130821.jpg
Detalle, calles del Albaycin


Azucenas, jazmines, rosas, nardos alhelíes, te hacen imaginar, lo que había, con la suavidad aromática de lo que allí hay

El Albayzin es ayer. Un ayer continuo que llena de significado el hoy en el que vivimos.
Tras empaparme de sol allá arriba, y disfrutar con laberintos en los que cualquier tipo de plano o dirección indicada me molestarían, vuelvo a la llanura de la ciudad. Saludar a los auténticos y tomarme algo en sus saloons (cervezas, vinos, tipiqueces mediterráneas, etc).

IMG_20160326_150117_793.jpg
Detalles Bar - Restaurante Boabdil


-¡Tos fueran como tu!- me dice María, la dueña del Boabdil, mientras pago y me despido de ellos. Aún quedan PERSONAS (con mayúsculas en el mundo) pensé mientras salía por la puerta.

Tan solo quedaba vincular el afternoon, que lo llaman los británicos, y nada mejor para ello que un lugar lleno de melodías de allá (a-jazz, mejor dicho… jejejeje), retratos y evocaciones a músicos míticos, entremezclados con actrices y actores de culto. ¡Si! estoy hablando del Bohemia Jazz- Café en la Plaza de Los Lobos

Detalles del BOHEMIA JAZZ - CAFÉ

Detalles del Bohemia Jazz - Café








Quedé allí con la trotamúndica Miryam Posadas, llevábamos tiempo sin vernos, y aunque fue todo muy rápido, acelerado aún más por el horario de mi medio de transporte, estuvo muy bien recordar que la amistad va más allá de relojes, calendarios, fechas en el tiempo, o situaciones concretas, la amistad es una planta sin maceta, la cual hay que dejar que se extienda a sus anchas sin poner delimitaciónes; alimentándola de vez en cuando, eso sí.
Y así de forma precipitada, muy a mi pesar, pillé un taxi hacía la estación, pensando en lo que podría haber sido esa tarde. Así me quedé con la miel en los labios por no disfrutar lo suficiente de la compañía de mi primer atardecer de primavera granaina.
                          ¡VOLVERÉ!





martes, 9 de febrero de 2016

LA CUCHARÁ DE ACEITE





Trujillos, Granada








LA CUCHARÁ DE ACEITE                                              

-¡Todo era tan fácil allí arriba!



- ¡Buenas María! ¿Qué hace usted?
- ¡Ná, que me se ha resfriao una cabra y le estoy dando un par de cuchará de aceite! Para esta noche está curá. ¡Ya verás!

Mi madre, unos minutos más tarde, cuando subíamos, sentados sobres los fardos, en el remolque de un viejo tractor, hacia el tajo de olivos que tocaba hoy, en un monte perdido de la mano de Dios en las sierras de Trujillos (Granada), me explicó que la gente del campo, acostumbrada al pastoreo, a tratar con animales, a conocer las plantas y sus propiedades y demás cosillas; lo curaban todo así. El aceite de oliva era su multifarmacia.

Mientras seguía aumentando el nivel de oxígeno en los pulmones, peleándose éste con el humaco que desprendía aquel viejo, pero utilísimo tractor que Antonio y María usaban desde hacía años, y sabiendo que aún nos quedaban unos buenos minutos para llegar, no podía dejar de pensar en lo fácil que era todo. Todos los males del mundo, para esas dos personas hechas de bondad; sierra, campo, olivos, animales, y pureza, se curaban con una o dos cucharadas de aceite de oliva.

Jamás olvidaré todo lo que aprendí allí arriba en aquellos años, allá por el 97 y el 98.
Antonio; sus manos como espuertas de grandes, con ellas cogía un puñado de aceitunas (“una almorzá”, o algo así se le dice) más grande que un tarro grande de aceitunas de esas que tan bien colocaícas vemos en el supermercado. Pura, nunca mejor dicho, dotrina a pie de campo. Todo lo básico de la época de la recolecta de la aceituna; los faldos, su colocación en el olivo, las varas, para lo que sirve cada una y cual es mejor para cada caso, las variedades de olivo y de aceitunas. Por otro lado, el campo, sus pormenores, su lenguaje; lo que nos cuenta con el color de cada nube. con el soplar del viento, con sus silencios y sus ruidos. Los animales, lo que nos enseñan, lo que nos dan, lo que nos alimentan. LA VIDA, puro refrán. El SER siempre por encima del estar solamente. El hacerse una persona valedera para todo. Escribir un verso; cargar treinta sacos pesados, enamorarse, sacar las aceitunas incrustadas en la nieve en lo alto de una sierra a mediados de enero, para no desperdiciar ni una. El apreciar todo lo que nos rodea. En definitiva, a vivir en su entendida plenitud.
MARÍA, indescriptible, puro amor con los demás. Todo el mundo es bueno para ella, porque ella desconoce el concepto opuesto a la bondad. Es incapaz de concebirlo.
Ese empujoncico que te metía en el bolsillo de atrás,  sujetando algo de papel en él (un billete, vaya) sabiendo que, como había estado lloviendo y se preveía más lluvia para esa noche, mañana no vendrías y querrías salir por ahí con tu novia o amigos, y ella quería siempre que lo pasaras bien. Nos cuidaba, se preocupaba por nosotros, y por todos los seres vivos que la rodeaban, vaya.

Es difícil de explicar, a otra gente como yo, que han vivido siempre protegidos por un barrio, un piso, un sofá calentico en invierno; piscinas y parques en verano, bullicio movimiento puro de ciudad, pequeña pero ciudad, tu familia principal y sus ramificaciones, etc. La sencillez; el estado biológico natural y perfecto que esas dos personas tenían en su día a día en cua cortijo de Trujillos, en el Cortijo del Moro.
Junto a ellos, en el cortijo de abajo, vivía Rafael, hermano de Antonio. 100% natural. Él era así y le gustaba ser así. Su espacio, su envergadura, su jartá de comer, su tranquilidad en cada movimiento (aún tengo clavada en la mente cuando arrimaba un saco lleno al olivo, se sentaba en él y empezaba a “varear” sentado. Pura esencia de la “in-velocidad” del tiempo, ni falta que hacía, por esos parajes. Rafael quería un sombrero de esos del Oeste, me dijo al enterarse que iba a viajar a Estados Unidos con el dinero que había estado ganando en la aceituna. - ¡Uno de esos de John Wayne!- me pidió.

Los últimos años de Antonio (murió hace ya), Rafaél (no sé que ha sido de él. Lo último es que estaba con una mujer que intentó adaptarlo a lo que nosotros entendemos por civilización) y MARÍA (murió la semana pasada, en una especie de residencia que tiene montada el “famoso” Esteban, el santo de Baza), fueron, a mi entender, un gran error. Les comieron la cabeza, de que se tenían que venir ya a vivir aquí a Alcalá, para su comodidad, para estar mucho mejor, y estar con gente y todo eso… ¡ERROR!

Tu no puedes coger de golpe un ser vivo REAL, sacarlo de su VIDA, e intentar reconfigurarlo a esta gran mentira, llena de falsedad, envidias, codicia y algo más, a lo que llamamos ciudad, y mucho menos sin ayudar día a día en su readaptación, creyendo que asimilará de golpe tanta contaminación generalizada, del aire, personas, y todo lo que conllevan ambos. ¡NO! esa fue su muerte. Antonio y María nunca fueron los mismos.

Cuanto se acordó María de lo fácil que era todo allí, de lo rápido que sanaba ella a sus bestias, a todas; incluido al cabezón pero bonachón de Antonio, su marido.
Cuanto se acordó maría de aquel puro, y auténtico elixir, sudor de su sudor, jugo de sus manos, de su raíz, de su herencia. Pero ya nada sería igual, una vez contaminada por la ciudad, ya estaba perdida. A ella, a María, nadie le dió la cucharada de aceite a tiempo. Para María ya fue tarde.
¡GRACIAS MARÍA, GRACIAS ANTONIO Y RAFAEL,GRACIAS!

GRANDES PERSONAS en vidas sencillas.


miércoles, 3 de febrero de 2016

UNIDIRECCIONAL



  La respiración es un proceso vital el cual consiste en la entrada de oxígeno al cuerpo de un ser vivo y la salida de dióxido de carbono del mismo. (Definición básica. -Fte. wikipedia.org)



Respiración Pulmonar. Fte:http://metayosa.blogspot.com.es/

Tu mente empieza a revertir el proceso natural. El O2 comienza a estar de más en ti, y, como cada mañana a estas horas, necesitas de Dióxido de Carbono CO2 entrando por la puerta grande y cogiendo el bastón de mando. ¡Ya, ya se han desequilibrado las fuerzas a favor del segundo contrincante de nuevo! Comienzo a ser yo. 

Pasan las primeras horas del día, el sol comienza a tomar la cúspide de sus dominios, y notas que tus glóbulos rojos están demasiado ligeros; irritándote con tanta happiness, velocidad y despreocupación.De nuevo necesitas ese tapón artificial que haga que el pesado dióxido se asiente se crea rey absoluto del proceso. 

¿Quíen nos inculcó aquello de: - ... Inspirar --- Expirar? Se podría haber ahorrado tiempo y palabras. ¡Yo me quedo con mi inspiración; que ahí dentro se repartan hostias los gases de la contienda y gane el que tenga que ganar! (que ya habrá quien salga siempre perdiendo...)