
Llevaba años en mi nube.
Multiplaza (con sitio para todos),
Atemporal (las fechas, horas, edades, y calendarios no importaban)
Sorda (durante muchos años todos me han ido aconsejado como debería ser, lo que debería hacer y como debería comportarme ante la vida; es obvio que el aire de sus voces corría por una ventana y salía por la otra).
Viajes, chicas, borracheras, fiestas, trasnocheos, improvisaciones, dinero fácil y volátil.
"¡Qué bien vives, me decían los racionales!" --
"¡Ya llegará el yunque que sujete mis pies a la tierra!" les contestaba yo.
Lo que no esperaba es que ese yunque fuera a llegar tan pronto. La nube sigue ahí, pero está aparcada, en punto muerto por si algún día tiene que echar de nuevo a volar. Las ganas están, La ilusión y vitalidad también. Pero pequeños lastres, cada vez más pesados, van apareciendo en forma de (responsabilidades, explicaciones, números en cuentas bancarias, ...) En definitiva, que he bajado del mundo de las ideas, para ver la tierra desde el suelo... y no me gusta lo que veo, pero es lo que hay.
Con todo, están los amigos, las nuevas aficiones, con nuevos amigos, las palabras y su uso, mis hobbies, etc... pero volar, lo que era volar, creo que mi nube estará aún una temporadilla aparcada en el garaje, pero, como ya he dicho, no está apagada, está con el motor en marcha en punto muerto (por si...)